“Las paredes oyen” diría Juan Ruíz de Alarcón. A veces tenemos la necesidad de disimular la información, decirla bajito, o buscar un espacio más seguro para hablar. En ocasiones se presenta la necesidad de dar un mensaje por escrito, que pueda ser leído, pero no entendido. Para ello se ha utilizado la criptografía que es la escritura de mensajes ocultos. Se utilizan escrituras ocultas.
Con la tecnología de la informática se han hecho avances muy grandes en esta materia de las técnicas matemáticas para la criptografía. Estos avances van más allá del uso del análisis de frecuencias lingüísticas, para descifrar mensajes encriptados con técnicas clásicas. La criptografía actual lucha contra sigo misma cifrando y descifrando con las mismas técnicas, igualmente como pasa entre la esteganografía y el estegoanálisis. Con las mismas técnicas se presenta el uso de la misma clase de algoritmos de cifrado y de descifrado.
Sin embargo, en el campo de los medios de intercambio, en el comercio, las técnicas de la criptografía se empiezan a utilizar con un relativo éxito, con las llamadas criptomonedas. Éstas son parte de una nueva clase de activos, propios de la era digital, que son los activos digitales, en tanto que representación de contenido que es poseído por alguien y sobre del cual tiene algún derecho de uso. Entre los activos digitales se encuentra el dinero, el cual además tiene propiedades de uso de medio de intercambio.
Como todo activo digital necesita de un medio seguro de transacción, pues en todo pago, el que compra necesita estar seguro de que su dinero es recibido por el que vende, e igualmente éste necesita estar seguro de que el que compra ya le ha pagado. Si no hay dinero físico, el medio informático requiere de la criptografía para que las monedas digitales, como información, pueda ser recibida por el receptor exitosamente.
Por otra parte, la seguridad de estas redes de comercio informático, se muestra con respecto al control central de algún gobierno. Por este medio se presentan múltiples posibilidades de comercio ilegal, por lo que es necesario el conocimiento de este fenómeno, para poderlo manejar, si es preciso por el bien y la justicia. Después lo vemos.





















