La economía mexicana padece de un cierto automatismo, en tanto que sus movimientos en las tasas de interés en el Banco de México dependen, casi de una manera simétrica, de lo que se haga en la Reserva Federal en Estados Unidos.
Se anunciaba en los primeros días de febrero que la Fed (Reserva Federal) no aumentaría sus tasas de interés por observarse 4.7 por ciento de desempleo, que es un práctico pleno empleo, y una inflación de 2%. En México se observaba también una recuperación del tipo de cambio. Así, de una manera los bancos centrales de los dos países se expresaban sin cambios.
Sin embargo, cuando la Fed anuncia que siempre sí aumentará, sin especificar de qué modo, las tasas de interés. El gobierno bancario mexicano entra en un trance de ansiedad, y decide aumentar un .50 puntos base en las tasas de interés. Con ello, el consumidor y el productor repliegan sus fuerzas de gastos y de costos. La economía, si se calculaba un tímido 3% de crecimiento para el 2017, se prevé ahora un alegre 2% o menos.
La Fed por su parte teme el retraso de sus movimientos a la alza de las tasas de interés, con posibles consecuencias de recesión. La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, propone por ello hacer los aumentos graduales este mismo año y el que sigue, hasta el 2019, por conseguir una inflación del 3% para ese mismo año.
La incertidumbre en la política económica de Trump, y la volatilidad de los mercados internacionales, juntos, promueven el nerviosismo en las políticas monetarias. Pero éstas son las encargadas de suministrar cierta estabilidad y certidumbre en la actividad económica. Deben pues tener acciones más discrecionales, y menos autómatas. El ritmo al que se adhieren o armonizan es al movimiento caótico de las declaraciones políticas con respecto al TLCAN, y a la inmigración. Allí, adivinando el futuro, el desfase es el efecto.
La prudencia presupuestaria no debe ser retrasada, pero tampoco debe ser desfasada. La información sobre la inflación y el desempleo, aunque de buenas cifras, no pesan en contra de la información sobre la volatilidad en la política internacional de Estados Unidos.























