Sobre la utilidad de la filosofía

¿Qué hacen los filósofos fuera de las academias?

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Platón y Aristóteles, «Escuela de Atenas», Rafael
Platón y Aristóteles, «Escuela de Atenas», Rafael

En el pasado febrero de 2017, participé en un Coloquio titulado “¿Cómo se constituye un problema filosófico?”. Mi ponencia la titulé “Algunas reflexiones sobre el método filosófico”. Allí afirmé la imposibilidad de saber cómo se constituye un problema filosófico. Es imposible por difícil. Se trata de la dificultad, técnica, de que para responder a esa pregunta, debemos primero responder a estas tres siguientes: ¿qué es un problema propiamente filosófico?, ¿qué es un método propiamente filosófico?, y ¿qué es la filosofía?

En la ponencia presenté un ejercicio analítico, para responder primero a la pregunta de qué es la filosofía. Recordando las lecciones de lógica, sabemos que las definiciones se hacen por lo menos de dos maneras. Una de ellas es el método de la definición extensiva, que consiste en enumerar casos e ejemplos de un concepto o término. En el caso de los números primos, se dice entonces que ellos son, el 2, el 3, el 5, el 7, el 13, el 17, el 23, y así hasta donde se quiera. Pero para los números primos la definición intensiva, que es la otra manera, dice que son cualquier número natural mayor que 1, y que tiene únicamente dos divisores distintos, él mismo y el 1. Otra definición intensiva de número primo, es todo número que no puede factorizarse, como sí los hacen los números compuestos.

Para el caso de la filosofía podríamos hacer un ejercicio parecido. Una definición extensiva de la filosofía sería la propia historia de la filosofía. Una definición intensiva correspondería a la mención de las características generales y especiales de la filosofía.

Así, por ejemplo, en una breve historia de la filosofía, tenemos que los presocráticos se preguntaban por el principio de la naturaleza, y su método para responder a esa pregunta era la observación y la especulación. Pero con Sócrates la filosofía cambio de parecer. Ahora la pregunta filosofía no se dirige hacia fenómenos meteorológicos, sino a las acciones de los hombres. Y el método para ver qué ocurre con ello, es la mayéutica, un ejercicio de diálogo mediante preguntas y respuestas. Las preguntas filosóficas volvieron a cambiar en el quehacer filosófico de Platón, y lo mismo la mayéutica socrática cambió a ser la dialéctica platónica. Lo mismo en el caso de Aristóteles, las preguntas filosóficas y el método de respuesta son otros. Ahora se trata de la sistematización de las ciencias. En la Edad Media, eran las artes liberales y el método especulativo. Con Bacon conocemos la ciencia pragmática y el método empírico y los principios de la experimentación científica. Pero con Newton observamos a la filosofía científica, y metodologías de observación y de especulación. Finalmente, pensemos en la filosofía moderna, una parte de ella, se vale de medios tecnológicos, como por ejemplo la simulación digital.

En el coloquio del febrero pasado presenté esta pequeña historia de la filosofía, para mostrar que en ella aparecen enromes discontinuidades y grandes cambios desde el mero principio. La definición extensiva de la filosofía se muestra imposible. La pregunta por la constitución de un problema filosófico es, en consecuencia, una pregunta imposible.

Pero qué pasa en una definición intensiva. Revisamos una cantidad de definiciones entre personajes famosos de la historia del pensamiento. Fichte dice por ejemplo, que la filosofía es el conocimiento esencial. Russell diría algo como que la filosofía (de las matemáticas) es conocimiento negativo, o no positivo, no constructivo (como las matemáticas positivas), y por lo tanto, diría yo, un conocimiento destructivo. Con Bacon sabemos que la filosofía es el conocimiento práctico. Jaspers dice que es el conocimiento no progresivo y personal. Sócrates coincide en que es el conocimiento existencial. Pero para Platón es el conocimiento dialéctico. Para Aristóteles es el conocimiento sistemático. Para Reichenbach es el conocimiento problemático. La ciencia, dice, se encarga de resolver problemas, en tanto que la filosofía debe encargarse de proponer problemas, o de plantearlos de buena manera. Aleksandrov opina que la filosofía, pero también la ciencia, es un conocimiento teórico, y no necesariamente planteado para resolver problemas prácticos. Para Comte, por el contrario, e igual que Bacon, la filosofía debe de ser un conocimiento positivo, que refiera verdades empíricas, y que pueda ser útil para la vida práctica. Y por ejemplo, también la opinión de Hegel, quién decía que la filosofía, en tanto que amor al saber, no era en verdad un auténtico saber, ya que se ama sólo lo que se carece. La filosofía, en ese sentido no es lo mismo que la ciencia, ya que ésta es un saber consumado. La filosofía es por tanto, un saber anhelado, o un saber no real.

Desde una definición intensiva aparecen de nuevo problemas. Esas definiciones pueden tener el valor de ser definiciones intensivas sólo si sirven como puntos de partida axiomáticos para una argumentación armada con principios lógicos de inferencia.

Otra definición analítica, o intensiva de la filosofía puede sugerir lo siguiente. Esta es la opinión de Collinwood. La filosofía es algo autorreferencial; es el pensamiento del pensamiento. No es exacta, como las matemáticas y las ciencias experimentales. No usa lenguaje técnico; los términos son definidos intuitivamente, y no lingüísticamente. La filosofía es categórica, y no hipotética. No tiene un método definido, no es lógica, y es subjetiva. Para Collinwood, la caracterización de la filosofía, debe de ser opuesta lo más que se pueda a la ciencia, y lo más parecida que se pueda, para que se cumpla esa oposición, al arte. Según la visión de Collinwood, la filosofía comparte las características del arte, y así, se muestra muy incompatible con las ciencias exactas.

Como se puede ver, la filosofía así definida, negativamente, lo que no es la ciencia, deja algunas reflexiones. Como se ha dejado ver, la filosofía, cuando se la identifica con la ciencia, se la refiere a la filosofía empírica, la cual se caracteriza por formar parte de la vida práctica. Por lo tanto la filosofía empírica es útil, por definición. Y negativamente, podemos inferir entonces, que la filosofía opuesta, la no empírica, la artística, es la filosofía no práctica, y por lo tanto inútil.

Si en general, en la actualidad, la filosofía no es la ciencia, y se separa por definición, de los problemas prácticos de la vida, entonces la filosofía es inútil. Así, peligran nuestras actividades profesionales de los graduados con estos títulos, pues somos profesionales de la inutilidad, cuando nos dedicamos a la metafísica, a la filosofía del lenguaje, o del arte, o a la filosofía del idealismo alemán.

Finalmente, en ese coloquio, presenté algunas reflexiones finales sobre el método filosófico, y sobre la utilidad de la filosofía.

Sobre la utilidad, podemos decir que para eso está el conocimiento técnico. La filosofía no es conocimiento técnico. Un conocimiento no técnico es por tanto, inútil. Un conocimiento técnico es no filosofía. Y entonces un conocimiento no técnico es filosofía. Por lo tanto, quod erat demostrasdum, la filosofía es inútil.

Y sobre el utilitarismo, si el capitalismo es una ideología de la utilidad, y el socialismo una ideología anticapitalista, entonces el anticapitalismo es antiutilitarismo. Y si algo es antiutilitarismo, entonces es no capitalismo. Un no capitalismo sería entonces una ideología de la inutilidad. Por lo tanto, queda demostrado también, que el socialismo es una ideología de la inutilidad.