Hoy 18 de febrero se declara el precio máximo de la Magna en 17.03, la Premium en 17.77, y el diésel en 15.97. Esto hasta el martes 21. De allí en adelante se actualizarán los precios diariamente. Los precios quedarán abiertos o libres al flujo de las referencias internacionales del petróleo. Pero el IEPS servirá de amortiguador para la volatilidad del tipo de cambio.
Pero se habla de que la información sobre la mezcla mexicana es irrelevante, en tanto que el déficit que se representa en la relación entre la exportación de petróleo y la importación de petrolíferos y petroquímicos, se calcula en un menos 12 mil millones de dólares. El precio regional de las gasolinas no se refleja en la producción y el precio de los barriles mexicanos, si no se calcula el déficit completo.
Actualmente SHCP ajusta el precio de la gasolina por movimientos del IEPS. Se disminuyeron los impuestos cuando cayó el precio internacional. Se eleva el impuesto, cuando aquel sube, y así se recupera la recaudación antes perdida.
La regulación diaria estará al pendiente por medio de la austeridad del presupuesto de 2017, y usando de excedentes en el tipo de cambio y en el precio del petróleo, con movimientos graduales. Si bajan las referencias internacionales, bajan entonces también los subsidios, como se aplicó este 18 hasta el 24 de febrero (14% Magna, 44% Premium, y 21% diésel).
Pero en el futuro desde marzo, cuando se defina la política arancelaria en Estados Unidos (BAT; border adjusted tax), con un ISR efectivo de 20%, causando una depreciación igual en las monedas frente al dólar, es posible que el IEPS en México no tenga tanto espacio de movimiento.
Con el ajuste fronterizo se piensa en reducir la importación, y ampliar la exportación. Así habrá más dólares en inversión. Se disminuye el déficit comercial, y con el influjo apreciado, más el aumento anunciado por Yellen en las tasas de interés, el dólar se apreciaría frente al peso. Así el consumidor estadounidense no recibiría el peso del precio. Si se deprecia un 20% el peso frente al dólar, lo pagará entonces el consumidor mexicano.























