Los estados tratan de controlar la economía interna, el trabajo y la formación del capital. Esto es posible por medio de un nacionalismo económico, el cual está asociado con la imposición de aranceles, y el control de la movilidad del trabajo, los bienes y el capital. Está asociado pues al proteccionismo y a la industrialización por sustitución de importaciones.
La política económica de la industrialización por sustitución de importaciones había sido implantada en países americanos (CEPAL), países en desarrollo, para alcanzar cierta independencia en la producción y el consumo de bienes primarios. Pero el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial los mandó a abandonar tal política, para ingresar a esos países en el flujo de la economía de libre mercado.
Por medio de ajustes estructurales, las instituciones financieras mundiales mencionadas, pretenden cobrar de manera ordenada las deudas de esos países, promoviéndoles nuevos préstamos con intereses especiales sobre empréstitos anteriores. Estos ajustes inducen a los gobiernos de los países en desarrollo a adecuar sus gastos, tal como lo ha hecho ya México en relación a la nueva política presupuestal para el ejercicio fiscal del año de 2017.
La nueva administración de Estados Unidos tiende hacia el nacionalismo económico y el proteccionismo (Stephen Bannon). Sin embargo, la idea de la industrialización por sustitución de importaciones se basaba en la hipótesis de que los bienes primarios, en el largo plazo, pierden valor con respecto a los bienes mercantiles o manufacturados. Los países de producción primaria, los de en desarrollo, se muestran pues, empobrecidos, en contraste con los países industrializados, de producción y comercio de mercancías.
Esto quiere decir que la política nacionalista de la economía aplicaría para la estructura de los países en desarrollo, y no para los industrializados. La protección la requieren los países en desarrollo, y no los desarrollados. El FMI y el BM, por el contrario, movieron a los países pobres a la libre competencia con los ricos, dejándolos desprotegidos.























